Educar a las niñas ayuda a erradicar la pobreza

Juliana

Erradicar la pobreza en todo el mundo, es uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas. Educar a las niñas es una parte central de la erradicación de la pobreza mundial, según el Banco Mundial, porque tiene amplias implicaciones sociales.

En la Escuela Mojarras de Banasa ubicada en la aldea Los Encuentros, Coatepeque, una comunidad rural del departamento de Quetzaltenango, en el suroeste de Guatemala, todos los hijos de los trabajadores de BANASA tienen acceso a una educación de calidad. No solo están recibiendo una excelente instrucción académica, sino que también usan una tecnología inmersiva que aborda el desarrollo social y personal.

Cuando Juliana Judith llegó a la escuela Mojarras, tartamudeaba y tenía dificultades para relacionarse. En su escuela anterior, los otros niños se burlaban de ella y la llamaban por apodos. Como resultado, ella no estaba dispuesta a participar en clase, lo que afectó su progreso académico.

En la escuela Mojarras, su maestra animó a Juliana con un refuerzo positivo, felicitándola por su inteligencia. La maestra también explicó que no debería preocuparse por quedarse un poco atrapada en su discurso, ya que esto le sucede a algunas personas. Continuó alentando a Juliana a participar en las actividades escolares, subiendo de esta forma su autoestima, y valió la pena.

“Para nuestra sorpresa, Juliana se ofreció a hacer una presentación en nuestras celebraciones en las fiestas patrias de septiembre”, dijo Natalie, directora de la escuela Mojarras. “Hablamos con los padres de Juliana que estaban preocupados por su dificultad para hablar, pero cuando volvimos a preguntarle a Juliana, ella insistió en que quería participar”.
Las maestras trabajaron con ella durante tres meses preparándose para el gran día y, para sorpresa de todos, Juliana desarrolló el tema que se le había dado de manera positiva y cuando hizo la presentación, habló muy bien. Ella no tartamudeó en absoluto.

Desde ese evento, el discurso de Juliana ha seguido mejorando y ya no tiene tartamudez notable. Ella ahora está en Primero Básico y está muy bien.

“Con el apoyo de sus padres y maestros, a Juliana se le dio la confianza para superar sus problemas y desarrollar su potencial”, dijo Natalie, directora de la escuela Mojarras.

Juliana, quien ahora estudia en una escuela cercana, cuando la maestra hizo unas preguntas, ella fue la única que supo las respuestas. Se puso de pie y respondió con gran facilidad. Los otros niños quedaron impresionados de que ella supiera todas las respuestas. Juliana orgullosamente dijo que le habían enseñado eso en “su” escuela.

“Estamos orgullosos y satisfechos de contribuir a la sociedad con nuestros métodos en la Escuela Mojarras y educando a niñas como Juliana”, dijo Natalie. “Desarrollamos niñas y niños capaces de levantar la cara delante de todos y responder preguntas. Preparamos niños para su futuro. Empoderamos a las niñas porque sabemos que educar a las niñas ayuda a erradicar la pobreza.”